Desde los quince años

Entre amigos
Cuida que cuando regreses desde el final de tu vida puedas mirar a la cara al niño que fuiste un día
Eliseo Diego
El colombiano Celso Román puede mirar a la cara al niño que fue un día. Su obra es reconocida gracias a libros como: Los amigos del hombre, El hombre que soñaba o El Imperio de las Cinco Lunas, premio Norma Fundalectura y Lista de Honor de la Organización Internacional para el Libro Juvenil, IBBY. También ha ganado, entre otros, los premios Enka, José Martí y Bogotá Capital Iberoamericana de la Cultura, justamente con Entre amigos.
En este volumen de cuentos memoriosos las peripecias, y ahora lejanas vivencias, de tres chicos inundan de fantasía el barrio Los Alcázares. Mario Humberto, “Uto” y el narrador se meten en líos que transforman sus vidas y en parte las de los demás. En “El árbol de las armas”, tras el derribamiento de un árbol que gime, palpita el verdadero corazón de la historia: el sufrimiento de un adolescente por el primer amor no correspondido. “La calle del milagro” es una broma-venganza en la que tallan una virgen en un árbol y con ingenio y pólvora simulan una espectacular aparición. “Una cara en la ventana” nos hace esperar el destino del señor Villamaría, quien se ha encerrado porque la muerte, con guadaña y todo, lo espera parada frente a su casa; entonces llega el ejército.
Las ilustraciones, figurativas, amplían la dimensión de lo narrado con un colorismo fresco, sin apelar experimentos ni a la deformación caricaturesca. Emplea un lenguaje de imágenes breves y humanas. En estas narraciones la heterogeneidad es representada en cuentos con tinte poético y en otros con bien diluidos referentes políticos a la libertad y al autoritarismo. No muestra la vida de los niños como un mundo puro y aislado, más bien lo ubica en diálogo cotidiano entre las lógicas de los grandes y los las de los pequeños, en el cruce de caminos entre la anárquica imaginación infantil y la rutinaria realidad adulta.
Orlando Fénix
El aprendizaje amoroso
Generalmente, los libros álbum o libros ilustrados tienen como sus destinatarios hipotéticos más habituales a los niños, quienes hasta ahora inician su aprendizaje de las letras; sin embargo, en esta ocasión, la regla se ve confirmada por la excepción, sin perjuicio de los más pequeños.
Es este el caso de El aprendizaje amoroso, un libro álbum cargado de los componentes de imagen y palabra que normalmente distinguen este género, pero con un tratamiento temático a todos los niveles que invita a la reflexión más allá del mero disfrute estético que su armoniosa composición y colorido, así como la sencillez y humorismo de sus textos, nos permite.
Su juego semántico se mueve entonces en un doble plano de significación: de un lado, es el cuento de hadas cargado de nobleza y quiméricas criaturas, donde el príncipe y la princesa reinan a sus anchas sobre sus dominios fantásticos, no sin ciertos contratiempos, claro; y del otro, el aprendizaje propiamente amoroso, en que esos mismos contratiempos revisten todo la carga afectiva y psicológica que ciertamente se encarnan dentro de una relación de pareja, siendo ello justamente lo que cautiva a un tipo de lector más adulto.
Las imágenes, que encierran en sí mismas el carácter de lo maravilloso y remoto, parecen al mismo tiempo tomadas del mundo del inconsciente y los sueños, dando la sensación muchas veces absurda, pero siempre diciente, que estas entrañan para la inteligencia racional; constituyen de esta manera por fuerza propia una especie de alfabeto simbólico basado en los temores y deseos más profundos que atañen al individuo, y que muchas veces solo son confesables en su diálogo íntimo con la almohada.
Pues bien, resulta entonces que la vida en pareja, incluso la de los príncipes y princesas de los cuentos de hadas, no es tan idílica y armoniosa como se pensaba; también ellos, en sus cuerpos como objetos de goce y rechazo, y en sus sentimientos, se nos muestran como plenamente humanos.
Javier A. Toloza
La Segunda Guerra Mundial
Willmott, Messenger y Cross, dos expertos historiadores militares y un gran escritor y periodista especializado en temas de guerra, plasman en esta obra de gran formato toda la dimensión del mayor acontecimiento del siglo XX: la Segunda Guerra Mundial.
En cada capítulo se aprecia la rigurosidad y objetividad de los autores para presentar una muy cuidadosa información, no solo sobre cada uno de los frentes donde se estaba llevando a cabo la contienda (Europa, África, Oriente Medio, Rusia y el Pacífico), sino también sobre las causas que la desataron y las profundas consecuencias que dejó para la humanidad.
Las fotografías, perfectamente seleccionadas para ilustrar cada tema, enriquecen la información de una manera tan vívida, que con solo observarlas se logra captar la extensión y la crueldad del enfrentamiento, así como el sufrimiento humano generado por este.
Complementan la obra una serie de diagramas y líneas del tiempo que recogen los principales eventos año tras año; gráficos de barras que muestran las cifras y estadísticas sobre armamento y víctimas; mapas explicativos de los avances de ambos bandos en cada campaña, y recuadros que incorporan varios temas relacionados con esta guerra, como las biografías de algunos de los personajes más influyentes, las guerras civiles chinas, el rearme europeo, los tipos de aviones y tanques desarrollados, entre otros.
Finalmente, relatos personales de soldados y civiles, recogidos en su gran mayoría a través de cartas, hacen que la guerra tome una magnitud personal y muy humana, que le recuerda al lector que detrás de todas esas cifras y ejércitos en movimiento hubo hombres y mujeres luchando por sus ideales.
Alejandra Gáfaro