Tiempo Oportuno para Leer,
una “biblioteca de carro” en cada jardín y casa vecinal

Surge una nueva iniciativa para apoyar el desarrollo integral de los colombianos en sus primeros seis años de vida.

En el jardín infantil Laureles, de la localidad de Bosa, los niños celebraron este año la Semana de la Lectura, una actividad programada por sus maestras para que los bebés, los niños que ya gatean, aquellos que dan sus primeros pasos y los mayorcitos tuvieran la oportunidad de conocer a Elmer, el elefante de colores de David Mckee, a la Oruga Glotona de Eric Carle y al famosísimo Willy de Anthony Browne.

Esta actividad se enmarcó en el proyecto Tiempo Oportuno para Leer, que desde finales del año pasado adelantan la Secretaría Distrital de Integración Social y Fundalectura. El proyecto contempló dos etapas, dotación y formación. Durante la primera, 201 jardines infantiles de la Secretaría recibieron un mueble con una colección de 80 libros recomendados para niños entre los 3 meses y los 5 años de edad.

El mueble, especialmente diseñado por Fundalectura para este proyecto, permite trasladar la colección a cualquier lugar del jardín o transportar solo una parte de ella, para realizar actividades con un grupo determinado de niños, pues tiene cuatro cajones, cada uno con los libros adecuados a las diferentes edades de los niños. Una vez dotados los jardines, se inició la formación de 1.732 maestras que asistieron a tres jornadas donde se acercaron a las canciones de tradición oral, los juegos corporales, los libros para los más pequeños y la manera de leerlos con ellos.

A partir de estos talleres las maestras diseñaron planes de lectura que han articulado a las rutinas de trabajo con los niños.

A diez meses de su inicio el proyecto ha favorecido el surgimiento de algunas prácticas como: el conocimiento de la colección y el gusto por la mayoría de sus títulos que tienen niños y maestras; el préstamo de libros a domicilio y la lectura en casa por parte de la madre, principalmente, y de otros adultos; el posicionamiento de la lectura como una herramienta pedagógica útil para viabilizar otros aprendizajes y fortalecer las relaciones entre los niños, y entre ellos, sus padres y sus maestras.

También se destaca el interés creciente de las maestras por vincular a los padres con las actividades de lectura y los libros del carro. Sabemos de estas transformaciones gracias a las entrevistas que hemos hecho a niños, padres y maestras. Una de las preguntas a los niños se refiere a por qué les gustan los libros; las respuestas fueron variadas: “porque son nuevos”, “porque tienen puertas que abren y cierran”, “porque con ellos aprenden a dibujar”, “porque la profesora les cuenta los libros”, “porque hay una biblioteca de carro”.

La Semana de la Lectura que celebraron en el jardín Laureles en abril fue solo el comienzo de un proceso en el que Liliana, Mariela, Alma, Cecilia, Laura y Yanid se unieron para que los niños a su cargo disfrutaran de la sala de lectura, un espacio que adecuaron con cojines, afiches, el carro y los libros que recibieron. Allí han acogido a los niños con nanas, rimas, bailes, cuentos y la voz de personajes como Élmer, la Oruga Glotona y otros que como ellos descubren el mundo que les rodea.

Este proyecto ha beneficiado a 26.000 niños y a sus familias, invitándolos a compartir buenos libros, conversación y tiempo. Un incentivo para ello fue la entrega a cada familia de la cartilla, A los bebés les encantan los libros, que con ilustraciones divertidas aconseja a los padres cómo leer con sus hijos.