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Fiesta de la lectura
Por Ana María Camacho Londoño
Surge una nueva iniciativa para apoyar el desarrollo integral de los colombianos en sus primeros seis años de vida.
Desde que nacen, los niños leen. Leen los rostros que ven; los sonidos, los cantos y las voces que los envuelven; los objetos que los rodean; las imágenes que encuentran o que les muestran, incluso algunos de ellos empiezan a leer el lenguaje escrito.
Y es allí donde esta Fiesta comienza: cuando se reconoce que leer es una práctica que contribuye a la adquisición y mejoramiento de las competencias comunicativas y al desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños; cuando se toman medidas para fortalecer la lectura, porque implica admitir su importancia y reconocer que no es algo ligado exclusivamente al libro.
El segundo paso de esta Fiesta lo da el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, con una primera -experiencia piloto, en la que 125 maestros de 3.800 pequeños de los hogares infantiles del ICBF recibirán capacitación por parte de Fundalectura.
Las regionales del ICBF de Bogotá (Centros Zonales de Bosa, Ciudad Bolívar y Kennedy), Cundinamarca (Centro Zonal de Soacha) y Buenaventura fueron las primeras seleccionadas para hacer parte de este proyecto que busca llegar a todos los Centros Zonales y a cada uno de los niños que se benefician de ellos. Pequeños que son acogidos diariamente en estos centros mientras sus padres trabajan y no hay quien los cuide, o necesitan quien los apoye porque se encuentran en situación vulnerable.
Los pequeños serán beneficiarios a través de sus maestros, quienes asistirán en un primer momento como invitados a la celebración de la palabra que deviene cuento, rima, poema, canción, ronda, imagen y juego en talleres donde, de la mano de expertos, se reconocerán ellos mismos como mediadores y promotores de lectura, como actores claves en el proceso de aprendizaje y crecimiento que atraviesan los niños y mejorarán sus propias prácticas lectoras para transformarse en los anfitriones de la Fiesta.
Para que esto suceda, los talleristas de Fundalectura cualificarán la labor de los maestros alrededor de la lectura, la literatura infantil y la música, todo con el fin de que promuevan los espacios de lectura y expresión a través de otros lenguajes que favorezcan el desarrollo de los 3.800 pequeños que se encuentran a su cargo.
Ellos, los maestros, se capacitarán para hacer de la lectura en los hogares infantiles una verdadera Fiesta. Serán quienes inviten a los pequeños a participar de los espacios donde la literatura se conjugará con el ritmo, la canción y el movimiento. Los harán motivo de las celebraciones de la palabra que llevarán a cabo con el apoyo de la colección de libros que recibirán 191 hogares infantiles, la cual comprende 118 libros tales como Mi primer libro de los colores, Vamos a cazar un oso, Ronda que ronda la ronda, Mascotas, Animales salvajes, Sapo enamorado, Tengo miedo, cuyos personajes, historias e informaciones además de sorprenderlos y darles alegría, los inspirarán y les permitirán confrontar temores, despejar dudas o enfrentarse a otras maneras de ver el mundo, aparte de enriquecer con sus voces los encuentros con los maestros, alrededor de la lectura. Encuentros que, se espera, traspasen las paredes de los hogares infantiles y lleguen a vincular a cada uno de los miembros de las familias de los pequeños, con el fin de completar la cadena de personas que contribuyen con el desarrollo integral de la primera infancia.