Bibloestaciones: más libros para más lectores
Por Andrea Victorino Ramírez, Fundalectura
Un nuevo servicio de lectura y préstamo de libros allí dónde los lectores están: en Transmilenio, el servicio de transporte masivo de Bogotá
Luz Marina empezó a trabajar con Misión Bogotá hace ocho meses y durante este tiempo ha estado atendiendo los dispensadores de Libro al Viento que la Secretaría de Cultura instaló en algunas estaciones de Transmilenio.
Para ella, ésta ha sido una experiencia maravillosa; además de aprender sobre los autores publicados en esta colección y gozarse más de una historia, Luz Marina ha hablado con muchísimos pasajeros lectores y ha constatado que cada día “son más las personas interesadas en llevarse libros a la casa y devolverlos, en los últimos meses me he dado cuenta que las personas los devuelven más, yo creo que eso se ha incrementado mucho” dice.
Los dispensadores de Libro al Viento han hecho que muchos bogotanos disfruten con las crónicas de Bogotá, los sonetos de Shakespeare, los cuentos de London, Melville, Fayad y Suescún, entre muchos otros, o las historias para niños de Andersen, algunos de los 34 títulos publicados. Sin embargo, Luz Marina cuenta que “a veces los libros no alcanzan” y que son muchos los que se quedan con las ganas de leer o preguntan si hay otros libros de donde puedan escoger.
Esta inquietud y el éxito que han tenido los libros en Transmilenio, llevaron a la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, en asocio con Transmilenio y con la asesoría de Fundalectura, a diseñar el programa Bibloestaciones, que desde marzo tiene a disposición de los bogotanos pequeñas bibliotecas públicas en los portales de Suba, Américas, Sur y Usme, así como en las estaciones Av. Jiménez y Ricaurte.
Cada bibloestación cuenta con una colección de trescientos libros, entre los que se destacan autores como Paul Auster, Virginia Woolf y los infaltables García Márquez y Julio Cortázar, pero también con títulos para los más jóvenes, como la colección de Harry Potter, que está “completica” (sus seguidores ya se llevaron prestado el último libro, Harry Potter y las reliquias de la muerte, recién desempacado de la editorial). A esta colección se suma la de Libro al Viento, que continuará ofreciendo a Luz Marina y sus otros seguidores nuevos títulos cada mes.
Acceder a este servicio es muy fácil: lo único que tienen que hacer las personas interesadas es acercarse a la bibloestación más cercana de su casa, trabajo o lugar de estudio, llenar el formulario de afiliación y, ocho días después, recoger el carné que los identifica como usuarios de las bibloestaciones y seleccionar qué libros quieren leer en su casa. Un promotor de lectura entrenado por Fundalectura les recomienda lecturas y atiende todas sus inquietudes.
Los libros se prestan por quince días, pero si el lector no termina de leerlos en ese tiempo, puede renovar el préstamo por otros quince días. ¡Un mes con un libro bajo el brazo y más de 300 esperándolo! Un sueño hecho realidad para los que aman leer y andan cortos de tiempo para ir a las librerías o a las bibliotecas públicas: las bibloestaciones están en su camino y en su jornada, pues abren entre semana de 4 a 8 p.m. y los sábados de 10 a.m. a 2 p.m.
Luz Marina se puso feliz con las bibloestaciones y fue una de las primeras en afiliarse. Pero este regalo no es solo para ella, sino para todos los bogotanos que durante 2007 celebraron habitar en la Capital Mundial del Libro, que cierra con broche de oro estrenando las Bibloestaciones.